La ansiedad desbordada llegó a mi vida sin avisar. Una noche, cuando estaba a punto de quedarme dormida, empecé a sentir un nudo en la garganta. Era como si me hubiera atorado con algo. Me levanté de un brinco de la cama y corrí a la cocina a beber agua, para tratar de que la…
Los demonios que me acechan