

“Hacer un preparado tradicional a miles de kilómetros de su lugar de origen requiere de un alma perfeccionista y entusiasta”.
Hace exactamente un año fue la ultima vez que vi a mi madre en persona. Vino en un viaje flash de visita. A propósito de la fecha le hice dos peticiones especiales: la primera era que me traiga Guaguas de Pan y, ya que no podría meter de contrabando colada morada del Cyrano, le pedí las especias necesarias para prepararla acá.
Con mi madre ya en casa, estuvimos un par de días recolectando el resto de los ingredientes como frutas y especias. Luego hicimos una corta investigación tratando de buscar una receta y método de preparación que nos sonara bueno. Finalmente, mi antojo otoñal se convirtió en horas de horas de preparación y un buen desvelo. Estuvimos picando, batiendo, procesando, pelando, cocinando, hirviendo y mezclando hasta altas horas de la madrugada y logramos un resultado bastante satisfactorio. Una riquísima colada morada que no solo disfrutamos en casa, sino también que vendí a otros compatriotas que seguro andaban tan antojados como yo.
Fue tal el trabajo de esa noche, que no se me había ocurrido volver a hacer ese delicioso menjurje aromático y frutal, hasta que hace unos días, abriendo mi caja de especias, me encontré con unos Ishpingos y caí inmediatamente en la trampa de mi aburrimiento y capricho. Hacer un preparado tradicional a miles de kilómetros de su lugar de origen requiere de un alma perfeccionista y entusiasta.
Encontrar la Harina morada no fue muy fácil. La conseguí online en una tienda de productos naturales en Ontario. La media libra del polvo en cuestión me costó un ojo de la cara y el envio, otro.
Luego la investigación de rigor sobre una buena receta y un buen método de cocción. Horas y días en esto. (Si alguien tiene la receta de la colada del Cyrano, mi favorita por excelencia, por favor contactarme por interno). Encontré de todo en internet. También amigas muy generosas me compartieron la receta de su abuelita. De Ecuador me vine trayendo libros de recetas criollas y en ellos hice también una parada. Redacté un documento de Word de 5 paginas con las recetas que mas me gustaron, en el que subrayé con colores definidos las hierbas y las frutas: las fáciles, las difíciles y las imposibles de encontrar. escribí también muchas notas al margen.
En Ecuador: “Petita (nombre ficticio de la empleada) vaya a la tienda o al mercado y pídale a la María un atado de hierbas para colada morada”. En Canadá: yo, haciendo un estudio profundo de a qué se refería exactamente ese atado de hiervas, y, luego de tener la lista, encontrar una traducción precisa de cada una, para después hacer búsquedas en internet sobre en donde podría conseguir en mi gélido pueblo, hojas exóticas como Cedrón o arrayan.
En Google encontré una herbolaria venezolana a quien visité de inmediato. La familiaridad compartir idioma hace la comunicación más fácil. Le expliqué sobre mi preparado y ella pensó que me iba a hacer alguna especie de baño. Le dije que lo mío no era una limpia sino una riquísima colada bebible, de frutas y hojas y harina morada. Me pudo vender la mayoría de las hojas. Hablamos sobre la posibilidad de sembrar mis propias flores en primavera (para la colada obvio) y sino, ella pediría a sus proveedores en otras partes del mundo todo lo que yo necesitase para el próximo año.
Vine trayendo del super pimienta dulce, palos de canela, Anís estrellado, piñas, fresas, moras y arándanos. También azúcar morena y azúcar dorada en cuadrados (para sustituir en cierta forma la panela). En otra vuelta al otro extremo de la ciudad y con un gran golpe de suerte, encontré naranjilla en fruta y debo hacer la aclaración porque aquí, si es que se consigue, solo se consigue pulpa congelada.
Cuando se vive cerca del polo norte, se hace lo que buenamente se puede.
Los Grandes ausentes: babaco, Hierba Luisa, Arrayán y sangoroche. Cuando se vive cerca del polo norte, se hace lo que buenamente se puede.
Son las 5 de la tarde en Winnipeg y acabo de terminar de preparar la colada. También ya limpié la cocina porque por ley debe haber explosión de colada en una de sus etapas.
No soy buena probando las cosas que cocino, mi paladar es por demás exigente a mi propia mano. Mi marido no es buen referente. A todo lo que le cocino dice que ha quedado excelente: “más rico que el más rico de Ecuador” y es obviamente lo que ha dicho de la colada. Es un exagerado. Mis hijas han probado y aprobado. He repartido Colada a unos compatriotas y han dado el visto bueno.
Ha sido un buen día. A veces pienso que, a la distancia, todo nos sabe muchísimo más delicioso.
Mi receta, ha sido adaptada de varias recetas y perfeccionada a mi gusto en los pasos de la preparación. No incluye babaco y ciertas hojas que no pude conseguir aquí en Canadá.

Ingredientes:
1 caja de Golden raw sugar (para sustituir la panela)
-hierbas para colada: Lemongrass (a manera de cedrón) y cascaras de naranja.
-5 semillas de allspice (pimienta dulce)
-3 anise seed (anis estrellado)
-1 Ishpingo (no hay sustituto, yo traje de Ecuador, quizá se lo podría obviar)
-4 cloves (clavo de olor)
-5 palos de cinnamon (canela)
-400 gramos de azúcar morena
-2 ½ libras de frutillas picadas
-1 piña entera mas 1libra de piña picada
-6 naranjillas (se puede usar pulpa)
-500 gramos de Blueberries (para sustituir el mortiño)
-500 gramos de moras
-350 gramos de harina morada o azul (si le gusta la colada mas espesa puede agregar mas harina)
-agua según lo que indica la receta
Preparación
-Poner a hervir 4 litros de agua y agregar las hierbas, la panela, la pimienta dulce, el anis estrellado, el ishpingo, los clavos, la canela, la cascara y el corazón de la piña. Llevar a ebullición, luego apagar el fuego y tapar durante 5 minutos. Reservar.
-en otra olla poner a hervir 3 litros de agua con el azúcar morena y el resto de la piña mas lo que quedo de la piña entera. Hervir por 5 minutos y reservar.
-dar un hervor a las moras, blueberries y naranjilla, cada una con 1 litro de agua, luego licuar y cernir. Mezclar los 3 jugos
-cernir el agua de las especias. Tomar una taza de esta agua y licuar con la harina morada, reservar.
-agregar la mezcla de la harina morada al agua de las hiervas previamente cernida mas el jugo de las frutas y el dulce de piña, hervir a fuego medio alto mezclando para evitar que se pegue el fondo, hasta que se cocine la colada. Apagar el fuego y agregar las frutillas.
-Otras recetas le agregan opcional mango y duraznos.
Rinde aproximadamente 13 litros